Límite 80km/h en área metropolitana de Barcelona
Domingo 02 de Diciembre de 2007 13:14

Resumen: Cuestiono la medida de limitar la velocidad en la corona metropolitana de Barcelona a 80 Km/h. Reflexión sobre la hiperegulación que sufrimos y el contrasentido de estas medidas con un claro ejemplo práctico.

Me dirijo a casa escuchando la radio, realizan una entrevista a un personaje que no identifico, aunque deduzco es una de los promotores e impulsores de la medida de limitar la velocidad a 80 km/h. Ya sabemos los grandes argumentos a favor: limitación de la contaminación y menos muertes en las carreteras.
¡Perfecto !

Límite 80 km/hSin embargo, la medida viene impuesta, después de grandes discrepancias sociales y fuertes dudas sobre la veracidad de lo que nos están vendiendo. Resulta que no parece tan claro que la medida tenga efectos positivos sobre la contaminación, yo mismo, me siento como un estúpido reduciendo a tercera y frenando para mantener este límite absurdo en una autopista con tres carriles y escasa circulación. Además la escasa velocidad me permite distraerme continuamente con el paisaje, las vallas de publicidad o mirando otros coches que circulan a mi alrededor ¿Más seguridad? La medida se pone en marcha después de haber sido aplazada unos días. No hay que alterar demasiado a la "masa" y tenemos que esperar a que los problemas de los trenes de cercanías en Barcelona se normalicen.

Sonrió levemente al ver a un señor que podría ser mi padre y pienso, pronto tu familia te visitará en la cárcel ¡delincuente! Acaba de pasarme cálculo que a unos 120 Km/h, límite totalmente intolerable y que puede comportar penas de cárcel, no puede ser menos, acaba de poner en peligro mi vida. Ya podemos ir ampliándolas, pienso mientras sigo escuchando la verborrea que justifica la medida, pronto no vamos a caber en ellas.

Me detengo en mi gasolinera habitual, lleno el depósito y mientras veo los numeros avanzar hasta casi los 60 euros, me viene a la cabeza que la mayor parte de estos 60 euros, son impuestos que se justifican como una medida para limitar la contaminación. Aunque por lógica, si disminuyo mi velocidad y contamino menos, ¿tiene sentido seguir pagando estos impuestos?

Finalmente llego a mi casa, según el señor de la radio en un trayecto normal, sólo se pierden 3 minutos. Hago un cálculo rápido, y pienso que si tengo que hacer ida y vuelta durante toda mi vida laboral, los según él "escasos" 3 minutos, a lo largo de mi vida laboral se pueden convertir en un año, que este señor me acaba de robar a mano armada.

Ya cómodamente sentado en el sillón, mi indignación ha llegado a su límite. Abro el periódico "la Vanguardia" y leo en portada de su suplemento del motor: " Porsche 911 GT2, vuelo rasante. Este Porsche puede considerarse el 911 más rápido de carretera jamás construido"...."la conducción de este Porsche es sumamente emocionante, 530 CV. Paso páginas "Potencia y velocidad sin límites. Los 200 CV que ofrece esta Hayabusa (es un modelo de moto) son más temperamentales que en su predecesora, mejorando sus cualidades en circuito" sic. Esto no es ninguna excepción, el bombardeo publicitario es constante, mi coche alcanza los 210 Km/h y hoy en día es difícil encontrar modelos que no sobrepasen los límites sin problemas.

Esto es simplemente vergonzoso. Dejen de regular continuamente nuestra sociedad y haciendo que la responsabilidad recaiga de forma constante en el ciudadano, dejen de una vez por todas de tomar medidas para salir en la foto y atajen los problemas en su raíz. Sus propósitos son loables y aceptados por todos, pero lógicamente la solución más fácil y rápida no es siempre la mejor.